Gobierno Nacional

Bienestar Animal

El bienestar animal designa el modo en que un animal afronta las condiciones de su entorno. Un animal está en buenas condiciones de bienestar si (según indican pruebas científicas) está sano, cómodo, bien alimentado, en seguridad, puede expresar formas innatas de comportamiento y si no padece sensaciones desagradables de dolor, miedo o desasosiego.

Las buenas condiciones de bienestar de los animales exigen que se prevengan sus enfermedades y se les administren tratamientos veterinarios; que se les proteja, maneje y alimente correctamente y que se les manipule y sacrifique de manera compasiva.

La República del Paraguay cuenta con la Ley No. 4840/13 de Protección y Bienestar Animal que establece las pautas mínimas que regulan la protección de los animales domésticos, silvestres y exóticos en cautividad.

de acuerdo a la mencionada Ley, aquellos animales criados para el aprovechamiento humano, en sus diversas modalidades alimenticias, se regirán por lo establecido para el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) y demás leyes especiales que rigen la materia.

Garantizar la protección y el bienestar de los animales es de interés público. Para tal efecto, el Estado Paraguayo garantizará la adopción de acciones que aseguren:

  • La prevención y el tratamiento del dolor y el sufrimiento de los animales.
  • La promoción de la salud y el bienestar de los animales, asegurándoles, según la especie y forma de vida, condiciones apropiadas para su existencia, higiene y sanidad.
  • La erradicación y sanción del maltrato y los actos de crueldad hacia los animales.
  • La implementación de programas educativos y su difusión a través de medios de comunicación públicos y privados que promuevan el respeto y el cuidado de los animales.
  • El bienestar animal sostenido.

El bienestar animal fue identificado como una de las prioridades de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), los Países y Territorios Miembros encargaron a la misma que asumiera el liderazgo en este campo y, siendo la Organización Internacional de referencia para la Sanidad Animal, que elaborase recomendaciones y directrices que abarcaran las prácticas de Bienestar Animal, reafirmando así la Sanidad Animal como un componente clave del bienestar animal.